27.7.16

Hambre

Conocí al fotógrafo James Mollison a través de su trabajo 'Where children sleep'. Me impactó su aproximación tan obvia y directa a un tema (diferencia entre pobres y ricos) en unos impresionantes dípticos -que dan vida a un libro- y en el que los retratos de unos niños se contraponen al lugar donde duermen y a su vez cada díptico se contrapone al lugar donde duermen otros niños. La obviedad en un mundo tan complejo.

Pero vengo a hablaros de otro trabajo del fotógrafo keniata. Se llama Hunger y remata otra vez una aproximación derechísima al problema del hambre: hace retratos de personas que reciben ayudas del Programa Mundial de Alimentos (World Food Program), es decir, retrata personas que reciben caridad en el mundo. Caridad no emanada de personas pudientes u ONGs guays, sino que proviene de la mismísima ONU, del mismo corazón del 'gobierno' mundial.

Dice Mollison: "Benetton me encargó fotografiar alguno de los 17 millones de personas que reciben alimentos del WFP. [...] Decidí llevar mi estudio móvil para eliminar los fondos exóticos y presentarlos como personas"

Lo que me ha llamado poderosamente la atención es que, frente a otras aproximaciones donde la pobreza refleja una decencia y un orgullo que enfrenta la condición humana a la adversidad, los relatos de James Mollison me transmiten todo lo contrario: las imágenes de unas personas hundidas, que comen porque les dan la comida, perdiendo cualquier atisbo de lo que podríamos llamar humanidad. Tan triste es la mirada en sus ojos que, aunque no mueran de hambre, podemos sentir su deshumanización, la certeza de que para ellos no habrá un mundo mejor.

Y aún hay quién se pregunta que por qué se enfrentan a la muerte para llegar a nuestros países. Mirad las fotografías de Mollison, pensad por un momento que sois cualquiera de ellos y admitid que, antes de seguir así, os montaríais en una barca a por un futuro diferente. 











15.7.16

Fotógrafos interesantes: Simen Johan

Simen Johan es un fotógrafo y escultor noruego que desarrolla al máximo esa máxima que yo trato de seguir también y es que lo importante en una fotografía es el resultado final, da igual cómo hayas llegado a él.

Sus fotos, dentro de la serie  “Until the Kingdom Comes”, son arrolladoras y tienen un aura de irrealidad dado que, en su mayoría, son realmente irreales: trabaja la técnica del photoshop para conseguir introducir muchos elementos diferentes, cambiando el fondo y, vaya, 'pintando' fotográficamente unas imágenes que te transportan a otros lugares del mundo que, lamentablemente, no existen.

Por ejemplo, en la foto de las jirafas, éstas fueron fotografiadas en diferentes zoos, y el fondo es una mezcla de Islandia y Turquía. Hay veces que conseguir estas imágenes le lleva meses e incluso años.

Cuando vi sus fotos por primera vez no sabía que eran montajes, y pensé que este hombre era el mejor fotógrafo del universo. Ahora que sé que no debo creerme todo lo que veo, sigo pensando que es un creador de imágenes fabuloso. Espero que os guste el resultado. Puedes ver algo más en su página web.









2.7.16

Jose Mari

Mi hijo pequeño acaba la primaria y por tanto tendré a mis dos chavales en la secundaria el próximo año. El profesor de este año de mi hijo pequeño se llama Jose Mari. Jose Mari también fue profesor de mi hijo el mayor, y es necesario, quiero escribir una entrada para agradecerle a él, en representación de todos los profesores que se preocuparon por mis hijos o por cualquier otro chaval (o chavala), su dedicación y, sobre todo, su voluntad de, en colaboración con los padres, hacerlos mejores personas.
Esta entrada no va sobre escuela pública o concertada o privada, pero Jose Mari es un profesor tipo de lo que yo entiendo que tiene que ser la escuela pública. Un lugar donde todos son admitidos, incluso si son personas con una discapacidad física o cognitiva, donde conviven niños de diferentes estratos sociales y económicos y donde todos tienen parecidas oportunidades de mejorar y ser lo que quieran ser (las mismas oportunidades no se tendrán nunca, tampoco soy tan idealista). Jose Mari echa para adelante a los chicos (y chicas) y es capaz de poner ideas donde otras veces solo se pone estómago.  
Jose Mari te dice a la cara lo que no quieres oír, pero te propone opciones para que la cosa mejore. Es optimista hasta la muerte y aunque no les subirá la nota si no lo merecen, lo chavales le adoran. No es un obseso de los deberes y en vacaciones les pide que jueguen.
Me siento afortunado de que mis hijos hayan tenido profesores excelentes en infantil (ay Mari Paz y Asun...) y primaria (secundaria es otra guerra) y que hayan podido crecer personal y emocionalmente en un colegio donde a nadie se excluye. Vivimos en una sociedad que cada vez está más polarizada, en azules y morados, en rojos y naranjas, en policías y cacos, en periodistas y políticos, en twitter y por correo, en el tráfico y en el deporte, en brexits o remainers. Necesitamos llenar las aulas de Jose Maris, debemos enseñar a nuestros hijos a convivir y respetar la opinión o forma de ser del otro. Hay que enseñar el valor del esfuerzo, pero no del esfuerzo por el esfuerzo, como cada vez oigo más por ahí, sino del esfuerzo por lo que merece la pena, el esfuerzo con cabeza, el esfuerzo con corazón.
Acabado este curso siento la necesidad de agradecer a Jose Mari y a todos los Jose Maris que hay en este mundo  su dedicación, pero sobre todo quiero apoyarles para que sigan sacando a los chavales (y chavalas) adelante y que con su ejemplo les muestren que las cosas se pueden hacer simplemente bien y que una Sociedad sana necesita unas buenas dosis de tolerancia y educación. 

21.6.16

Fotógrafos interesantes: Nicolas Bouvier

No conozco mucho de este artista, salvo que trabaja como diseñador gráfico para el mundo de los videojuegos (con el nombre de Sparth) y que tiene un ojo para la fotografía bestial. Me he hecho super-fan. Supongo que las ediciones de las fotos no estarán tampoco dejadas al azar... pero visto lo visto le podemos dedicar esta entrada, no os parece?











6.6.16

Ciudades con alma: hoy, Copenhague

En mi página web he colgado una nueva galería sobre la ciudad de Copenhague. Dicha galería está dividida en cuatro partes: una primera que trata de manifestar el festival de colores que en ocasiones derrocha la ciudad; una segunda dedicada a las bicicletas, ya que en este viaje (sorprendido por la gran cantidad de estos vehículos por las calles) puede enterarme que la capital danesa es, a su vez, la capital de europa en cuanto al movimiento bicicletero; una tercera parte en la que dispongo ciertas estampas callejeras de la ciudad; y, finalmente, unas pocas fotos más sobre árboles y parques... bueno, realmente de fotos tomadas en un parque y medio (no nos da la vida para más).

Si tuviera que hacer una quinta selección sería la de estatuas. Hay decenas de ellas y se pueden encontrar por cualquier rincón de la ciudad. Por eso, para los lectores de este mi blog, os dejo más abajo seis fotos más todas ellas relacionadas con las estatuas  que fotografié por allí y que no están en la galería.

Pensaba yo que Copenhague sería más pequeña, y pensaba yo que sería más acogedora, no sé. Me pareció grande y fría, ya no me acordaba de eso que decíamos cuando éramos jóvenes de que los nórdicos eran muy fríos, y resulta que su ciudad también lo es. Aun así me pareció muy bella, y por eso creo que las fotos que finalmente me traje hacen justicia a lo que es. La meca del diseño, un ejemplo de buen gusto, quizás una muestra de marketing. Fría y bella como sólo una (o un) nórdico puede ser. En cualquier caso espero, una vez más, haberme acercado al alma de una ciudad que me acogió por unas horas. ¡Espero que os guste!







30.5.16

Fotógrafos interesantes: Jee Young Lee

Jee Young Lee es una artista surcoreana que ha decidido no salir a tirar fotos por ahi, sino recrear sus sueños o intereses en un pequeño estudio de 3x6 metros donde fabrica y prepara (a veces durante meses) unas performances/instalaciones capaces de transportarnos a un mundo irreal y mágico.



En cada imagen aparece la artista como si la cosa no fuera con ella, aunque bajo mi punto de vista le aporta el contrapunto de realidad a la fantasía abrumadora con la que cuenta esta artista y que se aprecia en cada una de sus fantásticas imágenes. Salir en las propias fotos parece que está de moda desde que mi querida Cindy Sherman (a la que dedicaremos una entrada un día de estos) decidiera que iba a autorretratarse como elemento artístico y vital.



Me resulta chocante (y a la vez me encanta) que en vez de tirar 200 fotos en unas pocas horas para encontrar alguna que te guste, Jee Young Lee tarde semanas en tirar una única foto que represente y finalice un trabajo se antoja que agotador. Es un poco lo contrario de lo que hacemos la mayoría, y podría entenderse más como un ejercicio de trabajos manuales que como un experimento realmente fotográfico.



En cualquier caso los resultados resultan arrebatadoramente sugerentes, los colores y texturas están realmente cuidados, y visualizar sus trabajos resulta delicioso, aunque en algunos casos algo inquietante. De hecho esta chica me hace recordar a una de las protagonistas de la novela de Murakami IQ84, Fuka-Eri, una chica de 17 con problemas de adaptación al medio y fantasía desbordante. Desconozco si es el caso de Jee Young Lee, pero el hecho de que me lo recuerde me hace interesarme más. En cualquier caso podéis visitar su página de la galería OPIOM para ver alguna foto más (y por si queréis comprar ;-))



20.5.16

Poniendo fotos

En el plano fotográfico, este par de años he seguido foteando sin grandes pretensiones (no dispongo del tiempo suficiente para dedicarme) pero intentando pasarlo bien. Sé que sabéis que hay una página web en la que cuelgo mis fotos (nachogarces.com). Y es evidente que tratar de dar un estilo determinado a tu web hace que no puedas subir fotos de forma alegre, por lo que para esos casos (subir fotos individuales o que creo que no casan demasiado con la imagen de mi web) utilizo flickr. Pero flickr tampoco me gusta, maldita sea. Al final, todas las fotos están una debajo de otra y aunque para determinada gente que tiene un estilo eso no está mal, a mi no me gusta esa desorganización. A mi me gusta poner galerías, grupos de fotos que me han dicho algo en un viaje o fin de semana - o lo que sea - determinado. Podría ir pillando las mejores fotos e ir subiéndolas de una en una, pero eso no me va. Quiero mezclar fotos chulas con otras menos chulas porque las hice en un mismo momento y quiero que estén juntas. Con Flickr al final puedes hacer álbumes, pero no es la forma normal en la que ves la página de alguien: vuelta a empezar. Y, al final, pues hago las cosas como se deben hacer en estos casos: caóticamente y sin un criterio claro, según me viene. Nunca seré bueno 'vendiendo' mis imágenes, pero este es mi estilo.

Me gustaba del fotógrafo Garry Winogrand que no revelaba sus fotos hasta pasado un tiempo para desvincularse emocionalmente del momento en el que las tomó.  Os voy a dejar tres fotos para abrir boca, de tres galerías que tengo durmiendo en el disco duro, hechas en los primeros meses del 2016.  Cientos de fotos duermen aquí esperando que un pequeño blog, o que una página de flickr o incluso una galería las saque a pasear.




Y creo que me desvincularé unos días para buscar fotos que me gusten de las que hice en mi último viaje. No sea que corra demasiado, alguna vez hay que frenar  ;-)